Game of Thrones secretos de vestuario

Juego de tronos es una historia de cifras récord: sets en siete países, seis directores solo para crear la última temporada, 10 millones de dólares para montar únicamente el capítulo piloto, más de 40 nominaciones a los Emmy, 257 actores, 52 semanas de rodaje, 3.000 trajes, 4.000 accesorios… También su equipo de vestuario rompe las estadísticas: lo componen más de 100 personas, repartidas por los cinco continentes, que están capitaneadas por la diseñadora Michele Clapton. Ella misma se ha encargado de seleccionarlos, uno a uno, entre los mejores especialistas de cada sector: bordadores, armeros, patronistas, orfebres, expertos en tejidos y envejecimiento de prendas.

Clapton viaja por todo el mundo para dar con nuevas ideas. Precisamente, en Madrid conoció la sastrería Cornejo, «uno de mis mejores proveedores», asegura.

Según la directora de vestuario

En un proyecto de esta envergadura, hay un factor que supera en importancia al resto: la organización. Y más teniendo en cuenta que no hay mucho tiempo de reacción. Comenzamos a confeccionar los trajes aproximadamente ocho semanas antes del rodaje. ¡Nunca hay suficiente margen!

Nos explica, Una vez recibidas las líneas argumentales de la temporada, Clapton abre un periodo de investigación y de lluvia de ideas con sus dos asistentes, durante dos semanas, y comienza a crear los bocetos. Con los dibujos en la mano, los patronistas empiezan a trabajar, Clapton abre un periodo de investigación y de lluvia de ideas con sus dos asistentes, durante dos semanas, y comienza a crear los bocetos. Con los dibujos en la mano, los patronistas empiezan a trabajar sobre las toiles (prototipo inicial para probar un patrón) y, paralelamente, buscan proveedores de tejidos en la India, Florencia y Londres.

La elaboración de un traje varía según el tejido que se le asigne: unas veces es comprado y otras, creado para la ocasión. Por ejemplo el que se diseño para Los bravos se trata de una seda con una trama abierta, sometida primero a un proceso de oxidación natural y moldeada por calor. Después, se recubrió esta base con una pasta de óxido que permite plisar la seda introduciéndola en unos moldes realizados a mano. Así consiguió un efecto tridimensional. La creadora ha tenido que confeccionar más de 60 metros para poder vestir a todos los personajes. Hay un departamento entero solo para maltratar tejidos y dar aspecto de usado a los acabados de las prendas. El realismo que se busca lo requiere.

Una vez elegidas las telas, la idea es diseñar de dos a tres prototipos para hacer la primeras pruebas de vestuario con los actores (se pueden llegar a realizar hasta tres). A partir de ahí se confecciona el diseño y se pasa a la sección de bordados, donde se encargarán del acabado con filigranas. A la vez, el área de complementos ya está pensando en los accesorios: armadura (de puro metal), joyas y calzado.

Cada personaje tiene sus características específicas. El mejor ejemplo para Clapton es Daenerys Targaryen (Emilia Clarke): «Es una khaleesi. Está en el desierto, tiene que montar a caballo y dormir en tiendas de campaña. Por tanto, repite ropa y lleva pantalones. Luego la veremos ampliar su vestuario con más vestidos y prendas para dormir porque se establecerá en una ciudad». Pero si  hay que fijarse en un vestido, es duda, el traje de novia de Margaery Tyrell (Natalie Dormer).

En apariencia, es sencillo: está bordado con motivos de rosas, emblema de su casa. Pero, según Michele,

Es más peligroso de lo que parece, porque, visto de cerca, explica la historia de su ambición. Hay un juego de símbolos en sus bordados. Recomiendo que el público se fije bien en la espalda: ¡se esconden muchas metáforas en ella.

En definitiva, la indumentaria se pone al servicio del guión y ayuda a construir la identidad de los personajes. Para Michele, esta es la parte más enriquecedora de su trabajo.

HBO y Michele han comenzado a hablar sobre la posibilidad de crear una colección comercial. Algo que a ella le atrae ya que sigue prestando mucha atención a los desfiles: valga de ejemplo el vestido que creó para Margaery Tyrell y que recordaba a un diseño de Alexander McQueen para Björk.

Las tendencias más actuales también tienen cabida en nuestra fantasía medieval. Esa es una de las claves que permite que el vestuario de Juego de tronos sea tan moderno y deseable.

y… atención a los fanáticos de Juego de Tronos, que de una tienda en Madrid ha salido parte del vestuario de la serie. También ofrecen un servicio de alquiler de disfraces, así que quien sabe las que busquen un look a lo Daenerys Targaryen pueden darse una vuelta por Sastrería Cornejo.

Fotos: Pagina oficial

Trabajo de Investigación Mariana Gomez.