Moda & videojuegos

Moda & Videojuegos TENDENCIA 2021

Vestidos como personajes de Fortnite para afrontar la incertidumbre. Uniformados en plan Call of Duty para pelear por un futuro que se intuye entre película de catástrofes y épica de videojuego.

En una sociedad que parece haber abrazado la distopía sin freno y cuesta abajo, el dilema en la fantasía heroica se ha trasladado a la vida cotidiana. Lo que quizá nadie sospechaba es que el guion de semejante odisea lo iba a firmar la moda.

Hay una crisis global, no solo sanitaria, ahí afuera que ha trastocado definitivamente el mundo que conocíamos, también a la hora de elegir atuendo, al menos si atendemos a lo que nos están contando creadores del alcance de Demna Gvasalia, Marine Serre, Rick Owens y hasta Kanye Yeezy West, que con sus estilísticos Apocalypsis Wow refieren el miedo y la ansiedad que produce la idea del cuerpo expuesto a la amenaza.

Están locos estos diseñadores? ¿O no? «Quería transmitir una emoción de tristeza», informaba Demna Gvasalia al término del desfile de Balenciaga para este otoño-invierno, con escenografía distópica, el cielo en llamas y la Tierra inundada.

Balenciaga 2021

Una colección “pensada” antes de que ‘todo esto pasara’. Al fin y al cabo, la misión del diseñador de moda no ya solo es pulsar el signo de su tiempo, sino preconizar el que vendrá.

Pensada para un consumidor extremadamente joven cuya existencia ya es casi más virtual que física, la propuesta de Afterworld: The Age of Tomorrow con su estética de avatar plantea una cuestión ineludible: ¿ha perdido la moda definitivamente el rumbo? ¿Adónde nos dirigimos?

«La narrativa de la colección está anclada en pasados mitológicos y futuros imaginados a través de arquetipos atemporales y una imaginería especulativa»,

explica Gvasalia a propósito de su colección, que bien podrían haber vestido el conspiranoico asalto al Capitolio de hace unas semanas. 

Lo explica Jane Tynan, directora del máster de Estudios Críticos de la Moda de la londinenses Central Saint Martins:

La estética de la distopía va de la mano con el streetwear y el estilo paramilitar. No es nada nuevo: ya lo observamos con el clima de inestabilidad económico, social y político de los años treinta del pasado siglo

Los paralelismos entre aquella década y la que ahora concluye resultan evidentes, tanto que no pocas propuestas indumentarias actuales pueden considerarse tan surrealistas como lo fueron las de una Schiaparelli en su momento. Ropas pasadas de talla. Pantalones cargo, militares y vaquero de cintura alta. Capas y capas de prendas encebolladas por plumíferos.

Hoy, el consumidor también es jugador. Y es un importante consumidor base del lujo, que proyecta mucho de sí mismo en los personajes de videojuegos. Es un mundo paralelo», defiende Gvasalia

El filósofo surcoreano Byung-Chul Han en La expulsión de lo distinto expone:

El sistema solo permite que se produzcan diferencias COMERCIALIZABLEs

Esto es, aceptamos raro y diferente si podemos sacarle rendimiento económico. Una reflexión que también explica por qué de repente el streetwear se ha convertido en moneda de cambio corriente de la moda de lujo

Había sido el discurso de la moda tan distópico?…. (indeseable y tal vez temible) Tanto como para traicionar la realidad?.

Trabajo de Investigación.

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